Terapia Ocupacional

La terapia de Integración Sensorial es abordada por varias profesionales graduadas en Terapia Ocupacional y con la formación de Integración Sensorial de ASI o CLASI.

El objetivo de la terapia ocupacional es fomentar la participación escolar y familiar además de promover la independencia en las actividades básicas de la vida diaria como el juego, la escuela, el aseo o la alimentación.

La labor de las profesionales comprenderá:

  1. Realizar una evaluación ocupacional detectando todo aquello que pueda ser un obstáculo para el desarrollo normal e identificando las capacidades y habilidades que permitan al niño participar de la manera más autónoma posible.
  2. Establecer un programa de intervención dirigido a favorecer la adquisición de habilidades y destrezas sensorio-motoras, perceptivo-cognitivas y socio-afectivas del niño.
  3. Realización de las adaptaciones que favorezcan la integración del niño en el entorno que le rodea.
  4. Asesoramiento a la familia y su entorno (colegio) sobre el manejo ante determinadas circunstancias y de las ayudas técnicas o adaptaciones necesarias.

 

Disfunciones que requieren una evaluación de terapia ocupacional:

  • Dificultades en las actividades de la vida diaria como: el vestido-desvestido, el aseo y la alimentación.
    • Debemos destacar dificultades con el uso del wáter.
    • Es importante también destacar la parte de alimentación, en ella podemos observar problemas como: dieta poco variada, evita ciertas texturas, rígido en la introducción de alimentos, momentos de comida muy estresantes y en constante lucha.
  • Dificultades en el desarrollo motor: problemas de motricidad fina y/o gruesa, torpeza motriz, se cae constantemente, dificultades en la coordinación, desarrollo por debajo del esperado a nivel motriz.
  • Dificultades en la gestión socio-emocional: se frustra y llora con facilidad, dificultades en la interacción con iguales, estado de alerta bajo o alto constantemente.
  • Dificultades a nivel académico: mala letra, dificultades para adquirir la lectura y la escritura, parece entender solo a veces, no se organiza bien sobre el papel, le cuesta seguir las rutinas.
  • Dificultades en la conducta: no le gustan determinadas texturas de ropa, no percibe dolor y tiende a realizar actividades de riesgo, hiperactividad (no está quieto, se columpia, salta o gira sin parar), hipoactividad (siempre se queda en clase, no se mueve mucho, siempre prefiere actividades en las que permanecer sentado antes que las que impliquen movimiento).