Entrevistamos a Elisa, nueva incorporación especialista en Integración Sensorial

Es para nosotras un placer presentamos a una nueva incorporación al equipo de profesionales de Educare, Elisa Sesé Sanz.  

Elisa es graduada en  Psicología y diplomada en Terapeuta Ocupacional,  miembro de la Asociación Española de Integración Sensorial y de la Asociación Española de Neuropsiquiatría.  Cuenta con amplia experiencia en Atención Temprana, Integración Sensorial, Psicoterapia y Salud Mental.

A continuación reproducimos una entrevista en la que nos cuente en qué consiste su trabajo y en qué casos está indicada la terapia de integración sensorial.

Elisa bienvenida a Educare, ¿puedes explicar a nuestros lectores y lectoras en que consiste la Integración Sensorial?

La integración sensorial es un proceso neurológico complejo que permite a la persona registrar, organizar e interpretar la información que recibe del propio cuerpo y del ambiente a través de los diferentes sentidos para poder ofrecer una respuesta adecuada a las demandas cotidianas.

En algunos niños este proceso no se desarrolla de una manera adecuada y sus respuestas motoras, conductuales, de aprendizaje, emocionales, sociales, del lenguaje… no son las esperables, comprometiendo a su propio desarrollo.

¿Qué ocurre cuando este proceso no se da de manera correcta?

Se puede hacer una analogía con un atasco de coches. La información sensorial es como una serie de coches que van por distintas carreteras, juntándose en algunas, buscando llegar a un destino. Cuando se produce un atasco, los coches, en este caso la información sensorial, no llega o llega tarde y mal a su destino. Debido a este “atasco”, esa persona no puede responder de manera adecuada a los estímulos que está recibiendo. El cerebro no está procesando la información sensorial de forma precisa y ordenada. Esto hará que al niño le cueste más esfuerzo realizar las actividades, obteniendo peores resultados y menor satisfacción. Será más difícil para él adaptarse a las demandas de su entorno.

¿Cómo podemos observar problemas en el procesamiento sensorial?

Es frecuente encontrar niños que presentas características sensoriales muy concretas. ¿Quién no conoce a alguno al que le molestan las etiquetas de la ropa, o rehuye de los besos, las caricias, los abrazos? ¿O aquél que gira y gira en el columpio y no se marea nunca? ¿O el que posee un miedo terrible a subirse a los mismos? ¿o el que juega sólo y tiende a no estar con el resto de sus compañeros? ¿el que busca constantemente saltar, trepar, correr y tiene dificultades para mantenerse atento en clase?.

Podríamos poner multitud de ejemplos de niños con determinadas características sensoriales. Cada uno, como hemos dicho, tiene las suyas particulares, y eso contribuye al desarrollo de su propia personalidad e identidad.

El problema se da cuando esas características son tan importantes que impiden que llegue a desarrollar sus ocupaciones y relaciones de manera satisfactoria.

¿Qué se puede hacer ante la sospecha de alguno de estos problemas en un niño?

Lo primero, contactar con un especialista para que pueda valorar si realmente los problemas que presenta se deben a un deficiente procesamiento sensorial.

La evaluación, que lleva a cabo un Terapeuta Ocupacional con formación en Integración Sensorial, consiste tanto en pruebas estandarizadas como observaciones estructuradas de las respuestas a la estimulación sensorial: postura, equilibrio, coordinación y movimientos oculares. El terapeuta ocupacional  puede observar también, informalmente, el juego espontáneo, y pedir información acerca del desarrollo del niño y de las áreas de comportamiento.

Una vez hecha la evaluación, y comprobada la existencia de problemas de integración sensorial lo ideal es comenzar un tratamiento basado en este enfoque.

En España, el terapeuta que trabaja desde el modelo de Integración Sensorial debe estar formado específicamente en el mismo por un organismo amparado en la Asociación Española de Integración Sensorial.

¿Cómo se trabaja en integración sensorial?

El tratamiento se basa fundamentalmente en el juego. El niño es el que elige qué actividades hacer y el terapeuta ocupacional el que las adapta a sus características. Para el niño es sólo juego, y los ojos de un inexperto podrían pensar igual; pero la intervención va más allá, en realidad está participando en actividades que le hacen progresar en una integración sensorial más eficiente.

La terapia incluirá actividades que proporcionen estimulación vestibular, propioceptiva y táctil, y son diseñadas para las necesidades de desarrollo específicas de cada niño. También serán diseñadas incrementando gradualmente las demandas para conseguir unas respuestas cada vez más maduras y organizadas.

Se usan variedad de actividades para desarrollar habilidades específicas pero no se lleva a cabo a través de un entrenamiento específico si no a través de todo tipo de actividades motivantes que faciliten dicho aprendizaje.

Muchas gracias  Elisa por toda esta información. ¿Qué tienen que hacer los padres y madres que quieran ponerse en contacto contigo para recibir más información?

Pueden llamar a Educare al 916925688 y pedir una cita conmigo.

Un saludo.